Primeros años e inicios musicales
Edwin Regalado Núñez nació el 5 de mayo de 1952 en Alamor, cabecera cantonal de Puyango, en la provincia de Loja, Ecuador. Desde temprana edad, mostró una inclinación natural hacia la música, influenciado por su padre, quien tocaba la guitarra de oído, y su abuela paterna, amante del canto. Esta herencia musical familiar sentó las bases de su futura carrera artística.
Su primera incursión en el ámbito musical profesional se dio al participar en el programa de aficionados «Puerta a la Fama», transmitido por Canal 4 de Guayaquil. En este concurso, Darwin obtuvo el primer lugar, cuyo premio era un boleto de ida y vuelta a Chile. Sin embargo, en una muestra de su compromiso con la música, decidió vender el boleto y con el dinero adquirido compró su primera guitarra eléctrica, marcando así el inicio de su trayectoria musical.

Ascenso a la fama y reconocimientos
La década de los años 70 fue testigo del ascenso de Darwin en la escena musical ecuatoriana. Éxitos como «Yo esperaré, tú cambiarás», «Recuerdo aquel tiempo» y «Mi viento es soledad» se convirtieron en himnos de la balada romántica en el país. En 1978, su talento fue reconocido en el Festival de la Canción en la Mitad del Mundo, donde obtuvo el primer lugar con la canción «Campesina Americana».
Su popularidad trascendió las fronteras ecuatorianas, llevándolo a presentarse en países como Colombia, Perú, Panamá, México y Estados Unidos. En Colombia, participó en dos ocasiones como invitado especial en un festival de intérpretes en Buga, consolidando su admiración y cariño entre el público colombiano.
A lo largo de su carrera, Darwin compartió escenario con reconocidos artistas internacionales, incluyendo al Trío Los Panchos, Camilo Sesto, Leonardo Favio, El Greco y Leo Dan, evidenciando su relevancia en el panorama musical latinoamericano.

Legado y últimos años
La música de Darwin dejó una huella imborrable en la cultura ecuatoriana. Sus baladas románticas, caracterizadas por letras profundas y melodías emotivas, continúan siendo referentes del género en el país. Tras una gira en Estados Unidos, su salud se vio afectada, lo que lo llevó a ser hospitalizado en el Hospital Teodoro Maldonado Carbo en Guayaquil.
Lamentablemente, Darwin falleció el 24 de febrero de 2025 a los 72 años. Su partida dejó un vacío en la música ecuatoriana, pero su legado perdura en cada una de sus interpretaciones, recordándonos la pasión y entrega que caracterizaron su carrera.
Recordando su legado: un mes de su fallecimiento
Hoy, 24 de marzo de 2025, se cumple un mes de su partida. Darwin dejó una huella imborrable en la música ecuatoriana. Su voz y sus canciones siguen tocando corazones, y su recuerdo perdura en las baladas que marcaron una época. Aunque ya no esté con nosotros, su arte sigue vivo, y su legado musical continúa.