El estilo visual de Studio Ghibli, con sus paisajes oníricos, colores suaves y escenas cotidianas transformadas en fantasía, ha dejado una huella profunda en la historia de la animación. Esta estética única, concebida por Hayao Miyazaki junto a Isao Takahata y Toshio Suzuki, ha trascendido la pantalla para convertirse en una influencia reconocible en todo el mundo.
Desde su fundación el 15 de junio de 1985, Studio Ghibli ha producido clásicos como Mi vecino Totoro, La princesa Mononoke y El viaje de Chihiro, esta última galardonada con un Óscar y un Oso de Oro. En 2024, el estudio volvió a hacer historia con El chico y la garza, que ganó el Premio de la Academia a la mejor película de animación.
Con el auge de la inteligencia artificial generativa, miles de usuarios han comenzado a utilizar plataformas digitales para crear imágenes “al estilo Ghibli”. Estas herramientas permiten subir fotografías que son transformadas mediante IA en ilustraciones que imitan la estética del estudio japonés. La tendencia se ha popularizado rápidamente en redes sociales, impulsada por la nostalgia y el valor artístico de la obra de Ghibli.
Sin embargo, esta moda también ha despertado alertas entre expertos en ciberseguridad. Varias voces advierten sobre los riesgos que implica subir imágenes personales a aplicaciones de inteligencia artificial, ya que muchas de estas plataformas pueden recopilar datos sensibles sin el conocimiento pleno del usuario.
La fascinación por el arte de Studio Ghibli continúa creciendo en la era digital. Pero mientras la tecnología abre nuevas puertas a la creatividad, también plantea desafíos importantes en materia de privacidad y seguridad que no deben pasarse por alto.